Esta receta es de domingo, para hacerla tranquilamente y comerla recién hecha, que es como realmente está rica y cremosa.
Ingredientes para 4 personas:
4 tazas de arroz de grano redondo
2 lomos de pescadilla (podéis usar el pescado que queráis)
1 cebolla
2 dientes de ajo
1/2 pimiento verde
6-8 espárragos trigueros
1 litro de caldo de pescado
100 gramos de queso suave rallado
Perejil picado
Aceite y sal
Antes de explicar cómo hacer la receta, quiero aclarar que la cerveza que aparece en la imagen no es un elemento imprescindible para que salga rica. En realidad, la cerveza está ahí porque me la bebí mientras hacía el ristoto y quise que apareciera en la alineación. Era la portera del equipo.
Pongámonos manos a la obra. Lo primero es picar en trocitos pequeños la cebolla, el pimiento, el ajo y la merluza, los espárragos los dejamos en tiras para que se vean. Una vez hecho esto, ponemos todo ello, excepto la merluza, en una sartén con unas 4 cucharadas de aceite.
Cuando tengamos las verduras pochadas, echamos la merluza bien picada. En unos segundos estará hecha, y ese será el momento de poner el arroz, al que daremos una vueltas durante más o menos un minutillo.
Ahora toca el turno de fortalecer los brazos, echamos un poco de caldo de pescado (hecho durante una hora a fuego lento con las espinas y cabeza de la pescadilla, un puerro, un manojo de perejil fresco y sal), y removemos con una cuchara de palo sin parar. Cuando veamos que el arroz ha absorbido casi todo el líquido, vertemos otro cazo de caldo y seguimos dando vueltas para que el arroz suelte todo el almidón, continuaremos con el mismo proceso hasta que el arroz esté en su punto.
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| A este arroz todavía le falta un rato |
Llegado el momento en el que el arroz está blando y cremoso gracias al almidón que ha ido soltando, es el turno de rallar encima un poco de queso, removiendo para que se deshaga y se mezcle con el arroz. En el último momento espolvoreamos un poco de perejil picado.